| El Bingo se reinventa en La Rioja |
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| jueves, 26 de noviembre de 2009 | |
![]() Nuevo Reglamento No resulta nada habitual que una Administración sin ninguna experiencia previa en la creación de una reglamentación propia para un sector determinado del juego diseñe una normativa con elementos tan innovadores como las salas periféricas. Sin duda, la persona que ha tenido una influencia más decisiva en sacar adelante este proyecto ha sido D. Félix Escobés Rodríguez, el hasta hace pocos días presidente de la Asociación de Empresarios de Bingo de La Rioja. El nuevo presidente de la Asociación, D. Antonio Gallardo, charló amenamente conmigo sobre cómo afronta sus primeros días en el cargo y, especialmente, qué es lo que podemos esperar del reglamento recientemente aprobado, que ha dado, según palabras de la nueva cabeza visible de la asociación riojana, “un paso más hacia adelante, con soluciones que posibilitarán la creación de nuevos puestos de trabajo y que compensarán la perdida de ventas de cartones que hemos sufrido en los últimos años”. Antonio Gallardo es un fabricante y empresario de bingo joven, pero con una larga experiencia profesional. Gerenta tres salas en La Rioja (en Murrieta, Colón y Las Gaunas) y es una personalidad reconocida en el sector. No obstante, el listón dejado por Félix Escobés está muy alto: “Él lo dejó todo muy encaminado. Yo he cogido el relevo a los pocos días de aparecer el nuevo reglamento. Afronto el cargo con mucho entusiasmo y con muchas ganas. La intención de este nuevo equipo es aportar nuestro conocimiento empresarial en beneficio del sector de la Comunidad. Hemos trabajado anteriormente, codo con codo, con Félix Escobés, y vamos a seguir haciéndolo, ahora, al frente de la asociación”. Los nuevos “mini-bingos” El nuevo reglamento es, sin duda, innovador: “Somos la primera Comunidad Autónoma que regula las salas periféricas, salas anexas que se instalan en poblaciones con más de 2.000 habitantes. No nos hemos querido quedar parados y hemos buscado nuevas fórmulas, para que las localidades pequeñas pudiesen tener un local con máquinas de bingo que venden cartones para jugar en una sala principal”. Cada sala central puede tener hasta cinco salas periféricas. Se trata de una idea genial para posibilitar que aquellos sitios que no podían tener bingo debido a que la escasez de población con la que contaban se traduciría en unos premios muy poco atractivos, pueden contar ahora con un mini-bingo donde se venden cartones electrónicos con el número de cartón de la sala principal localizada en una ciudad. Cabe ahora preguntarse si la letra de la ley se va a reflejar en la acción emprendedora de los bingueros riojanos: “Creemos que después de haber trabajado por ello, los empresarios que hemos estado involucrados en el desarrollo de este concepto dentro del reglamento estamos entusiasmados con la idea. Está demostrado que las comunidades autónomas que toman riesgos en este sentido son las que de verdad hacen que el empresario invierta”. Nueva oportunidad de ocio Las salas periféricas podrán contar con máquinas de tipo D (especiales de bingo) y hasta tres máquinas de tipo B, “será una oportunidad, por otra parte, para que estos pueblos pequeños que carecen de actividades lúdicas puedan contar con una forma de ocio más”. No tan innovadoras como las salas periféricas, pero en consonancia con las tendencias más actuales de los últimos reglamentos de nuestro país, las otras novedades que aporta el reglamento son el juego de la prima, “con premios de entre 300 y 1.200 euros y que además nos permiten fijar una bola máxima”. Otra novedad es el acumulado de salas interconectadas, de hasta 6.000 euros cada una, con lo que los premios pueden alcanzar un máximo de 30.000 euros. El arranque de sesiones en los bingos es uno de los grandes problemas que se ven agravados por la reducción de la clientela en las salas. El reglamento también ha previsto un premio complementario garantizado de hasta 50 euros que puede aliviar, en parte, el problema: “Los comienzos de las sesiones matinales en las salas suelen ser muy complicados; hay que esperar a que haya suficiente gente en la sala para que los premios resulten atractivos, por lo que la hora de comienzo puede variar bastante. El contar con un premio complementario, aunque sólo sea de 50 euros, puede ayudar a que podamos poner la hora de arranque a la hora que deseemos”. Por otra parte, se amplía el tiempo de las autorizaciones concedidas, de 3 a 5 años, y se prevé, al igual que en otras comunidades autónomas, el bingo interconexionado, simultáneo y electrónico: “Vamos a esperar a ver como funciona en otras comunidades y entonces lo pondremos en marcha aquí en La Rioja”. Un paso adelante Decíamos al principio que este reglamento podía crear tendencia, especialmente en el apartado previsto para las salas periféricas. Antonio Gallardo no tiene dudas: “Es necesario exportar la fórmula. Llevamos muchos años buscando fórmulas más atractivas que supongan un aliciente para captar nuevos clientes. Si ya contamos con el cliente de las ciudades, entonces hay que ir a buscarlo a los pueblos. Con las salas periféricas, nos desplazamos hasta los pueblos y les aportamos, desde la sala principal establecida en la ciudad, la cuantía que faltaría para hacer los premio atractivos”. Un reglamento de bingo requiere muchos tiras y aflojas, tanto por parte de la Administración como de los empresarios. Es entendible que cada uno defienda sus intereses. La Administración, además y en su caso, debe defender múltiples intereses contrapuestos: “Sabemos que la Administración se tiene que poner en todos los sitios y que no siempre puede darnos todo lo que le pedimos. No obstante, me gustaría agradecer a la Administración tanto por las cosas que hemos podido incluir en el reglamento como por las que no. Creo, sinceramente, que es un reglamento valiente y progresista que presenta, sobre todo, nuevas alternativas al sector”. La herramienta ya está en poder de los operadores de bingos riojanos. Manos a la obra. |
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